jueves 3 de diciembre de 2009

Niños índigo



por Anna Hayes

traducido por Adela Kaufmann

(original en ingles)
del la página Web GreatDreams
 

Los Niños Índigos no deben ser considerados "superiores, o élite" en comparación con otros humanos, sino mas bien como demostraciones vivientes de las habilidades dormidas o inactivas que están empezando a desplegarse rápidamente AHORA entre TODAS las POBLACIONES HUMANAS.

Las comunidades científicas en China, los Estados Unidos y otros países están ahora identificando grupos pequeños de infantes y niños que despliegan raras habilidades, como purgar el HIV, genios avanzados y habilidades psíquicas/telekinéticas y otros atributos extra-ordinarios. Éstos son los Niños Índigos identificados. Los índigo pueden desplegar algunas o todas estas cualidades, y otras todavía no identificadas.

 

En los Niños Índigos, aquellos fragmentos, que la ciencia del ADN identifica como ADN basura, así como otras porciones de la cadena de ADN que la ciencia todavía tiene que identificar, son más organizados y operacionales desde su nacimiento, que en las poblaciones promedio, lo que les da a los niños índigo habilidades biológicas, mentales y/o destrezas espirituales y habilidades que parecen avanzadas, comparadas a las consideradas normales.

 

Estos atributos pueden presentar también desafíos de desarrollo para algunos índigos jóvenes, ya que nuestro ambiente presente y las estructuras culturales son dañinas a los humanos con sensibilidades biológicas y psicológicas avanzadas, que vienen ya con el desarrollo genético acelerado.

Un atributo muy poco comprendido del avance Índigo es aquel de la EXPANSIÓN PERCEPTIVA, una orientación acelerada psico-espiritual biológica y el uso natural de habilidades sensoriales que están más allá del rango de los 5 sentidos normalmente conocidos.

Los atributos asociados con la Expansión Perceptiva son un resultado directo de sensibilidad válida/intensificada causada por el acelerado desarrollo genético y el avance orgánico en la orientación espiritual.

 

Aunque los fenómenos asociados con la Expansión Perceptiva están aumentando entre las poblaciones generales, como resultado de la progresión evolutiva humana, este atributo es un poco más distinto y avanzado en Niños Índigos, lo que los pone en riesgo dentro de la actual y presente atmósfera medioambiental, sociológica y política.

 

Los atributos de los Índigo pueden rápidamente convertirse en intensos retos personales y también para aquellos alrededor de ellos.

Los fenómenos de EXPANSIÓN PERCEPTIVA, debido al progreso genético que se evidencia en el presente y se demuestra en la cultura global a través de crecientes sucesos y reportes de eventos “inexplicables” tales como

                *  ESP (capacidades psíquicas)
                *  NDE (near death experiences - experiencias cercanas a la muerte)
                *  OBE (out of body experiences - experiencias de desdoblamiento)
                *  encuentros angélicos
                *  fantasmas
                *  comunicaciones inter-dimensionales
                *  actividad paranormal
                *  avistamientos
                *  "abducciones por OVNIS”
                *  Sueños Lúcidos
                *  etc...

Evidencia de desafíos biológicos y psicológicos que involucran la aceleración genética asociada con la Expansión Perceptiva puede encontrarse en:

        *  la frecuencia creciente de 'crímenes insensatos’ - como "matanzas en Patios Escolares"
        *  la aceleración de suicidios y uso de drogas entre los adolescentes
        *  la apariencia progresiva avanzada de DDA (Déficit Desorden de Atención, Déficit Desorden de Hiperactividad), Problemas de Conducta, desequilibrios Bio-químicos y alergias entre los niños.
        *  el avance de Funcionamiento defectuoso Tiroideo, esquizofrenia, Psicosis de desórdenes Cognoscitivos y Bi-polares, cáncer, y otras enfermedades entre las poblaciones generales
        *  en los Niños Índigos se amplifican los atributos y desafíos de avance genético.

En el presente, los establecimientos científicos y profesionales intentan racionalizar la existencia de Fenómenos de la expansión Perceptiva, atribuyéndolos a la imaginación, alucinación, enfermedades mentales o decepción, porque no pueden explicarse eficazmente tales eventos dentro de los paradigmas actuales de la Ciencia Física.

 

Las ciencias físicas más progresivas reconocen la existencia potencial que presenta la realidad multi-dimensional, basada en los potenciales sugeridos dentro de la Teoría de las Mecánicas Quánticas, pero las aplicaciones prácticas de tales paradigmas experimentales no están disponibles en el presente.


Muchos Índigo están siendo ahora mal-diagnosticados y tratados equivocadamente como casos de ADD, Esquizofrenia, Desorden Bi-polar, etc., debido a que las comunidades médicas, psiquiátricas y espirituales no reconocen todavía los síntomas, causas y remedios para la característica de sensibilidades biológicas, perceptivas, psicológicas y espirituales al avance del código genético humano.

Los Niños Índigos son los precursores de lo que será en el futuro la norma para la colectividad humana al progresar en nuestra evolución genética, a través de la Respuesta Bio-instintiva de cambiar las condiciones medioambientales. Los desafíos que los niños índigos enfrentan en el presente se volverán progresivamente desafíos de la norma, ya que la humanidad actualmente está evolucionando hacia una aceleración genética que es presentada y exhibida en el presente por los Niños Índigo.

 

Las comunidades médicas, cuyos paradigmas en el área del tratamiento también están basadas en las teorías de la ciencias físicas comunes, todavía tendrán, sin embargo, que reconocer el espectro completo de la función marcadora del ADN, o la conexión directa entre el ADN, la conciencia y la manifestación de enfermedad, y así que no busquen rutinariamente tal conexión en la investigación y diagnóstico.

 

Si la sociedad va a progresar para acomodarse a las necesidades de los Niños Índigos y la progresión general de la evolución genética humana, estos paradigmas necesitarán expandirse. Hay alternativas a la mano. La evolución de una cultura comienza con cada individuo.
 

La Evolución Indigo - 2007

Es una película que rompe barreras, las de nuestras limitaciones. Todo el drama de la historia ronda sobre la vida de un hombre, cuya vida y familia se desmoronan y cuya soledad y desesperanza son sus únicos compañeros.

Por circunstancias de la vida, Ray (Neale Donald Walsch) tiene que encargarse de su nieta por espacio de un mes y, aunque es un hombre es sus sesenta, será un rudo despertar.

Grace le parecerá a Ray como un ser venido de otra galaxia, sin embargo es una niña índigo, como tantas otras en nuestro planeta.

 


Carta de James Twyman sobre el documental

Una mirada sorprendente hacia los niños Índigo
Puede sorprender a las personas el saber que yo no me considero a mí mismo un "verdadero creyente en los Índigo". Sí, es cierto que he escrito varios libros sobre el tema, que fui el productor ejecutivo y el guionista de la película original, Índigo, y soy el director y productor del nuevo documental, "The Indigo Evolution".

¿Cómo es posible, entonces, que yo prefiera pararme afuera mirando hacia dentro, sin compromiso con mi opinión y más que un poco escéptico acerca de las interminables filas de etiquetas: desde "índigo”, pasando por "cristal" hasta "arco iris”, todas tratando de identificar un fenómeno que muchos de nosotros reconocemos y experimentamos, pero que evade nuestro sentido común?


Quizá no es que no sea un creyente, sino que he visto mucho como para dejar que los niños sean agrupados tan convenientemente, más para nuestro beneficio que para el de ellos.

He conocido demasiados niños y he escuchado muchas de sus historias para dejar que esto se reduzca a una moda New Age, para luego desaparecer del mapa cuando aparezca la próxima distracción.

Sí, siento que esa es más mi posición - creo en los niños, sólo que no creo que puedan ser depositados en pequeñas y prolijas cajitas que nos ayuden a entender quiénes son y cuán importante es su misión en nuestro planeta que necesita mucho una misión.

Y esa es la razón por la cual siento que el documental es tan importante. No esperen muchas respuestas fáciles, pero pueden esperar muchas buenas preguntas.


Muchas de ellas serán preguntadas por los niños mismos, y por los así llamados "expertos", muchos de los cuales parecen compartir conmigo mi incapacidad de atar un colorido moño en este paquete. Muchos de los niños con los que he trabajado desechan la etiqueta "Índigo" o "cristal". Desafían las cajas en las que los pondríamos, y eso, en lo que a mí concierne, los hace más intrigantes.

Me hace querer trabajas aún más arduamente para hacer llegar su mensaje al mundo, un mensaje que podría ser expresado en unas pocas y simples palabras:
"¡¡¡El Tiempo es Ahora!!!"
Tal vez otra parte de su mensaje sea que deberíamos nosotros dejar de colocarnos en cajas también.

Los Nuevos Niños, que es la frase que me resulta más, son parte de la Nueva Humanidad, en las que estamos todos incluidos.

No hay nada nuevo sobre estos niños, de hecho muchos de nosotros fuimos parte de la primera ola, o la quinta ola, o la ola número quinientos cuarenta y siete, dependiendo cuán atrás en el tiempo retrocedamos.

Los Índigo siempre estuvieron, sólo que ahora tenemos ojos para verlos.

Esperanzadoramente, tenemos ojos para vernos a nosotros también.

Ese sería el don más grande que estos niños podrían inspirar. Entonces no tendríamos que flamear un estandarte en frente de ellos y darles el espaldarazo que nos negamos a nosotros mismos. Entonces nos daríamos cuenta de que estamos en esto juntos, y que cada uno de nosotros, sin importar nuestra edad, raza o religión, tenemos un único rol para jugar en el drama que se está desarrollando que se llama Vida.

Si no pensara que este es un asunto muy importante, no habría estado todo el año pasado haciendo esta película - un documental que creo que abrirá los ojos de millones de personas en todo el mundo. Pienso que este es uno de los temas más importantes en él, pero sólo si ensanchamos nuestra perspectiva para escuchar los mensajes reales que estos niños están tratando de enseñarnos.


Es el mismo mensaje que la mayoría de ustedes han estado enseñando a su vez, pues la manzana nunca cae muy lejos del árbol. Hemos estado plantando estas semillas por un tiempo, y la cosecha está casi sobre nosotros. Es tiempo de abrir nuestros corazones y nuestras mentes al nuevo mundo, uno que podamos crear juntos.

Eso, espero, es lo que esta película inspirará....







Los Niños del Futuro

por Wilhelm Reich
Junio, 1950
del Sitio Web ESTER
 

Tema monográfico del Centro de Investigación Orgonómico Infantil, dado por Wilhelm Reich en la Segunda Conferencia Internacional de Orgonomía, 25 de Agosto 1950. Publicado en Orgone Energy Bulletin (1950).



El futuro destino de la raza humana será creado por la estructura caracterial de los niños del futuro. En sus manos y corazones estará esta gran decisión. Tendrán que limpiar el caos del siglo XX. Esto nos concierne a nosotros, los que vivimos en medio de este gran caos.

Un nuevo tipo de desarro­llo social, hasta ahora desconocido, entra en escena: El interés internacional por el NIÑO. Este desarrollo empezó en Estados Unidos, poco después del fin de la Segunda Guerra Mundial.

Nuestra tarea en el nuevo desarrollo parece ser la siguiente:

Nuestros padres y abuelos han intentado penetrar, en el siglo pasado y más de una vez, el muro del mal social con todo tipo de teorías sociales, programas políticos, reformas, resoluciones y revoluciones. En cada intento han fracasado miserablemente. Ni un sólo intento de mejora del destino humano ha tenido éxito hasta ahora. Más que eso, o más bien, peor que eso: con cada intento la miseria se profundizó y aumentó la confusión.

La generación actual, a saber, aquellos que están en su madurez ahora, aquellos que tienen ahora de 30‑60 años, han heredado esta confusión y han intentado du­ramente, pero en vano, salir de ella: algunos han sido capaces de levantar la cabeza por encima del caos; otros han sido arrastrados por el remolino, para no salir nunca más.

Con otras palabras: Hemos fracasado miserablemente como constructores de una nueva orientación vital para la vida. Estuvimos demasiado agobiados con nuestros propios embrollos pasados. Íbamos cargados con cadenas en nuestras piernas, mientras intentábamos saltar hacia la liber­tad. Hemos caído, y , como generación, no nos levantaremos nunca más.
¿No hay, entonces, esperanza?

Hay esperanza, mucha esperanza, si solamente mostramos el valor y la dignidad de ser conscientes de nuestro miserable fra­caso. Entonces, y solamente entonces, seremos capaces de ver dónde y cómo enganchar y AYUDAR.

Podemos ayudar si somos conscientes de la tremenda esperanza, que está vinculada al cambio de la opinión pública, en primer lugar en Estados Uni­dos, sobre la importancia y la naturaleza decisiva de la educación temprana.

La primera condición para coger las oportunidades dadas es la realización de nuestra propia función:

SOMOS SOLO LOS TRANSMISORES DE UN PASADO DEPRAVA­DO, HACIA UN FUTURO EVENTUALMENTE MEJOR. NO DEBEMOS SER NOSOTROS LOS QUE EDIFIQUEMOS ES­TE FUTURO. ¡NO TENEMOS DERECHO DE DECIR A NUESTROS HIJOS CÓMO CONSTRUIR SU FUTURO!

YA HEMOS DEMOSTRADO QUE SOMOS INCAPACES DE CONSTRUIR NUESTRO PROPIO FUTURO. LO QUE PODEMOS HACER COMO TRANSMISORES, NO OBSTANTE, ES CONTAR A NUESTROS HIJOS, DÓNDE Y CÓMO FRACASAMOS, PODEMOS, ADEMÁS, HACER TODO LO PO­SIBLE PARA REMOVER LOS OBSTÁCULOS QUE ESTÁN EN EL CAMINO DE NUESTROS HIJOS, PARA QUE CONSTRUYAN UN MUNDO NUEVO Y MEJOR PARA ELLOS MISMOS.
No podemos, de ningún modo, predicar la "adaptación cultural" para nuestros hijos, ya que esta misma cultura ha sido desintegrada bajo nuestros pies hace más de 35 años. ¿Nuestros hijos tendrán que adaptarse a este siglo de guerras, matanzas en masa, tiranía y deterioro moral?

Es imposible crear un carácter humano independiente, cuando la educación está en manos de políticos. No podemos, ni osamos vender nuestros hijos de esta manera.

NO PODEMOS DECIR A NUESTROS HIJOS QUÉ TIPO DE MUNDO SERÍA O HABRÍA QUE CONSTRUIR, PERO PODEMOS EQUIPAR NUESTROS HIJOS CON EL TIPO DE ESTRUCTURA CARACTERIAL Y CON EL VIGOR BIOLÓGICO QUE LES HARÁN CAPACES PARA TOMAR SUS PRO­PIAS DECISIONES Y ENCONTRAR SUS PROPIOS CAMINOS PARA CONSTRUIR, DE UNA MANE­RA RACIONAL, SU PROPIO FUTURO Y EL DE SUS HIJOS.


El Centro de Investigación Orgonómica Infantil (OIRC)

En diciembre, el día 16 de 1940, se reunieron 40 trabajadores profesiona­les: médicos, puericultores y asistentes sociales en el Orgone Institute de Forest Hills, Nueva York, para discutir la difícil tarea de la educación: El Estudio del Niño Sano. Fueron escogidos entre unos 100 trabajadores de la me­dicina y educación orgonómica, ya que ellos son probablemente los más apro­piados para ocuparse de esta tarea.


La novedad de la tarea estaba en el he­cho que la SALUD de los niños se ha vuelto un problema importante en el área de la educación y en el otro hecho de que el término "niño sano" nunca había sido aclarado, ni nadie había intentado de diferenciar la salud de la enfermedad en recién nacidos. La complejidad de toda la empresa se aclarará a tra­vés de los procedimientos y el desarrollo que tuvieron lugar durante los 3 primeros meses de este estudio.

El plan fue concebido por un periodo de unos 10 años, de 1939 a 1949, cuando, por fin, se dieron los primeros pasos prácticos hacia una organización de la empresa.

Los que no están familiarizados del todo con los aspectos de lo último en educación temprana del niño pueden preguntarse por qué y cómo los niños sanos pueden presentar un problema, y un problema tan importante como aquel. Esta pregunta será contestada por los propios hechos.

El motivo principal de esta primera reunión preliminar fue presenta­do en la introducción.

El Centro de Investigación Orgonómica Infantil (desde ahora el OIRC) fue ideado únicamente como una organización de investigación: la investigación estaría limitada a los recién nacidos. Se clarificó y restringió la empresa por el método de exclusión.

El OIRC no prestaría servicio social rutinario ya que éste puede ser pres­tado por otras instituciones infantiles ya establecidas.

El OIRC no aceptaría a niños enfermos que requerirían un tratamiento rutinario, exceptuando aquellos casos de los cuales se podía llevar a importantes conclusiones por medio de este tratamiento, para el estudio del proceso de salud en recién nacidos.

El OIRC no se comprometería con información matrimonial, exceptuando los padres cuyos hijos estarían bajo el cuidado especial del OIRC. Las razones para estas limitaciones eran las siguientes:

  • Los servicios de rutina, ya cubiertos por otras instituciones, no deberían ser duplicados, ya que esto no rendiría ningún servicio a la empresa princi­pal.
     

  • La aceptación de niños enfermos en el OIRC, necesitaría muchos terapeutas bien formados, y terapeutas bien formados hay muy pocos. Además, la admisión de niños necesitados de tratamiento ofuscaría, muy pronto, la empresa princi­pal: el estudio del niño sano.
No se podían esperar profundas valoraciones del estudio de las funciones biopáticas de niños enfermos emocionalmente, en relación con la salud dada naturalmente.

Durante los 30 años de experiencia psiquiátrica, no habían si­do obtenidos aspectos decisivos de "salud" en niños. La esperanza de llegar a conclusiones importantes sobre el desarrollo sano, sacadas de las funciones biopáticas ha fracasado totalmente. No parece que exista un acercamiento a la salud a través del estudio de la enfermedad.

Por otra parte se esperaba una valoración precisa de la enfermedad, si se aclaraba la cuestión del funcionamiento natural y sano, desde esta base u operación. No obstante, la base del funcionamiento sano en recién nacidos tenía que ser elaborada primero, antes de que pudiera ser un factor seguro de comparación, para la valoración de la enfermedad.

Por ejemplo: La tosferina o el constipado, ¿es un desarrollo dado de modo natural o es un desarrollo culturalmente inducido? Nadie lo sabe.

La formación, como también la estructura caracterial de la mayoría de los padres, médicos y educadores está relacionada con la estructura humana de hoy y los puntos de vista sociales sobre educación.


No puede haber desacuer­do sobre el hecho de que las enfermedades emocionales en adultos están muy ex­tendidas: el padre, el educador y el médico medio, llevan la pesada carga de la educación equivocada de la primera mitad de este siglo XX, que perpetúan los centenarios de extrema ignorancia sobre la infancia. Las distorsiones es­tructurales en el carácter de los padres, médicos y educadores son transmi­tidas automáticamente a cada generación recién nacida. Así, la opinión pú­blica equivocada sobre la educación, y con ella, el acorazamiento de las capacidades naturales en los recién nacidos se reproducen sin fin. Obviamente es indispensable cortar este círculo vicioso, de un modo arbitrario y correc­to.

La palanca para romper este círculo vicioso puede ser, en el estado ac­tual de conocimientos de estas materias, solamente la elección cuidadosa de los padres, cuyos bebés serán observados y cuidados.

La empresa, por lo demás, era demasiado grande para permitir la distrac­ción por otros problemas educacionales, que ahora se conocen bien y que son tratados bastante bien.

Se dejó perfectamente claro que, para empezar, la elección de padres adecuados presentaría ya de por sí, un importante problema, que había que so­lucionar primero.



La Estructura Básica del OIRC

La organización del OIRC tenía que reflejar la tarea a efectuar. El tra­bajo tenía que estar concentrado sobre el proceso de desarrollo, desde la concepción al parto y hasta la edad de 5 ó 6 años es decir, la edad en la que se completa la estructura caracterial básica, para alcanzar las funciones plasmáticas y bioenergéticas dadas por la naturaleza del niño.


En consecuencia había que formar cuatro grupos básicos.

  1. El cuidado prenatal de la madre embarazada y sana

    Este servicio incluía información sexo-económica para los padres durante el embarazo, medidas higiénicas rutinarias, cambio de prácticas habituales, que sabíamos dañinas para el crecimiento del embrión, como p.e. fajas, falta de descarga orgástica durante el embarazo: revisiones periódicas del compor­tamiento bioenergético del organismo en general y de la pelvis en particular.


    Había que determinar qué tipo de influencia, si la había, ejerce la depre­sión, el odio bloqueado, el llanto etc. sobre el desarrollo del embrión duran­te el embarazo. Aprendimos pronto que casi todo estaba aún por descubrir a este respecto. No se sabía nada sobre los factores emocionales en el embara­zo y no teníamos más que un par de experiencias clínicas bien definidas a nuestra disposición y de las cuales teníamos que partir: como p.e. el blo­queo de la corriente energética en el organismo debido a una descarga ener­gética desordenada.

    También se planteó la tarea de encontrar un tocólogo que estuviera dispuesto a colaborar, aunque no entendiera, por lo menos no obstruiría los procedimientos orgonómicos.

     

  2. Supervisión cuidadosa del parto y de los primeros días de vida del recién nacido

    Esta segunda tarea apareció como la más crucial. El nacimiento y los pri­meros días eran bien conocidos como el periodo más decisivo del desarrollo. La mayoría de las depresiones crónicas y melancólicas se desarrollan de una frustración temprana, también, y en especial, el desarrollo defectuoso de percepción y su integración, durante las primeras seis semanas de vida, era claramente responsable del desarrollo de separaciones esquizofrénicas y del carácter esquizoide.


    En este período, el psiquiatra especializado en psiquiatría infantil, intervendría y, en colaboración con la madre, intentaría comprender las expresiones naturales del recién nacido para remover cual­quier obstáculo en su camino. La dificultad más grande, que se tenía en este periodo, era la falta de conocimiento de las expresiones bioenergéticas en el recién nacido.

    La situación educacional es especialmente pobre a este respecto: No sabemos ni qué ni cómo vive el recién nacido sus primeras semanas de vida fuera del útero. Estábamos seguros de que con una observación cuida­dosa, los problemas se presentarían rápidos y claros y serían resueltos eventualmente.

     

  3. La prevención del acorazamiento durante los primeros 5 ó 6 años de vida

    También en este aspecto se sabía muy poco clínicamente y la mayoría de los problemas estaban oscuros cuando los abordamos. Podíamos esperar que la tarea de tratar niños ya gravemente acorazados sería diferente a la tarea de reconocer el acorazamiento en desarrollo en un niño, que de otro modo, se desarrollaría naturalmente. No se sabía nada de qué rasgos caracteriales en la infancia son debidos al acorazamiento temprano, y cuáles son debidos a la expresión natural de la vida.

    Durante los últimos años habíamos visto algunos niños criándose de un mo­do totalmente diferente: con autorregulación. Niños que desarrollaban reaccio­nes caracteriales diferentes. Queda por ver hasta qué punto estábamos tratan­do con desarrollos biológicos auténticos. No podíamos obtener ninguna res­puesta a estas preguntas de ninguna institución ya establecida. Por eso estábamos preparados para tener que empezar de cero.


    También sabíamos que sola­mente padres, enfermeras y pediatras, que no habrían perdido su SENTIDO o su SENSACIÓN ORGONÓTICA y expresión orgánica, serían aptos para hacer investigación en este campo.

     

  4. Estudio y relación del desarrollo posterior de los niños que crecían guiados así, desde su concepción hasta sus años posteriores, bien pasada la pubertad

    De esta explicación de la empresa de investigación de la infancia se de­duce que solamente el movimiento muy despacio sería fructífero. No se podía componer un programa de investigación y encontrarse después con un callejón sin salida.


    Se advirtió repetidamente, en aquella primera reunión, de estar preparados para un trabajo de mucha paciencia y persistencia que duraría muchos años; de no esperar ningún resultado rápido, de desprenderse de todo tipo de ideal o expectación mística en cuanto a niños "sanos" o la creación de caracteres "genitales"; de estar atentos a las reacciones de desilusión o conflicto, de aprender a reconocer a tiempo los errores y las ideas equivocadas sobre la educación infantil, de estar dispuesto a exponer libremente impedimentos personales estructurales para ser discutidos en el grupo, de estar dispuesto a dimitir si y cuando se sentía inadecuado y demasiado impaciente, de darse cuenta de que, hasta ahora, no sabíamos nada de lo que es o lo que sería un "niño sano".
Para ver claramente los problemas y para formularlos concreta y co­rrectamente cuando se presentaban, se requeriría un progreso de desarrollo muy lento del proyecto. Había que contar con 10 a 15 años, de cuidadoso trabajo para alcanzar los primeros resultados decisivos, sobre los cuales se podría construir después con toda seguridad.

Estos resultados ulteriores harían, esperábamos, que mereciera la pena el gran esfuerzo. Se debería tener presente que todo el proyecto, con toda su importancia, fue concebido solamente como un programa de orientación. No era importante si se cumplía el programa o no. Si tenía que fracasar aprenderíamos porqué estos proyectos tienen que fra­casar ahora y algo importante se habrá ganado hasta con un resultado negativo.

Cada trabajador en la reunión era, por experiencia profesional y entre­namiento personal, totalmente consciente de las tremendas consecuencias de la empresa. Durante los largos años de duro trabajo sobre estructuras carac­teriales humanas, habíamos aprendido que no podíamos esperar que los seres humanos acorazados, totalmente aparte de cuestiones de conocimiento y capa­cidad, fueran capaces de manejar la cuestión de la salud de una manera satisfactoria.


Así, entramos ya en la discusión preliminar de una de las cuestiones más difíciles de sobrellevar y de resolver.

¿Quién sería capaz de aceptar y llevar a cabo el trabajo de acuerdo con las exigencias de éste? ¿Seríamos ca­paces de deshacernos, o por lo menos, de mantener bajo control, nuestras pro­pias estructuras distorsionadas y retorcidas?

Estaba claro que, en cualqui­er momento, nuestros propios impedimentos se harían evidentes. No intentábamos, en absoluto, huir o escondernos de este importante obstáculo. Al con­trario: sabíamos que sólo la plena consciencia de nuestras propias estructu­ras caracteriales y la predisposición de exponerlas cuando se presentaran, muy probablemente, nos facilitarían proseguir. Sabremos muy pronto, que no sólo era correcto este punto de partida, sino que también llegábamos pronto a la primera conclusión importante: era imposible ejecutar la tarea con estructuras humanas claramente distorsionadas emocionalmente.

También se les avisó evitar cualquier tipo de chismorreo, calumnia, tácti­cas y estrategias políticas, sólo valdría el cumplimiento riguroso, y no se toleraría un comportamiento clandestino durante el curso del trabajo. Las ambiciones personales y la envidia al cumplimiento de compañeros, tenían que ser controladas. Un comportamiento modesto y sin miedo hacia el comportamien­to equivocado y fanático, por parte de los que odian la infancia, tenían que ser los requisitos esenciales.

Para eliminar, desde un principio, cualquier malentendido sobre la natu­raleza de la empresa, se acordó que no sería tolerado que ninguna opinión pública, no importa de que fuente o fuerza, que pudiera impedir el desarrollo de salud en los niños, ejerciera su influencia en nuestros procedimientos. No se toleraría la discriminación entre padres que poseían un certificado de matri­monio y los que no lo tenían.


Los rituales religiosos, como la circuncisión, serían juzgados solamente desde el punto de vista de si hacen bien o mal a los niños y no, si son o no son creencias estimadas o costumbres de grupos, de gen­te o naciones. Además, se tenía que entender claramente y desde el principio, que cualquiera que sintiese una fuerte oposición en contra de los juegos geni­tales de niños en la edad de 3 a 5 años, por las razones que fueran, no de­bería aceptar el trabajo.

Estas clarificaciones preparatorias tenían como fin de introducir el punto de vista básico, del cual procederían todos los actos y valoraciones.

La especie humana ha estado dividida durante milenios en numerosos grupos: según nacionalidad, raza, religión, estado, etc. Durante milenios cada gru­po humano ha dirigido sus propias medidas educacionales de ajuste de cada nueva generación a los ideales nacionales, religiosos o raciales e institu­ciones específicas.

Si preguntamos a un dictador lo que piensa sobre cómo debería ser un ni­ño sano, indudablemente respondería que debería ser un buen defensor del ho­nor de su patria. Un católico diría que un niño sano o "normal" es aquel que obedece las costumbres de la Iglesia Católica: matando el anhelo "pecaminoso de la carne", aparecería aquí como la opinión principal.


Un miembro de la civilización occidental definirá el niño sano como el portador ideal de la cultura occidental y el representante de la cultura oriental definirá la salud del niño como la capacidad de ser obediente, estoico, no emocional, y dispuesto a continuar con las viejas tradiciones del patriarcado oriental. El punto de vista oficial en la Rusia dictatorial, es que el niño deberá ser "como Stalin". Nosotros, por otra parte, no queremos en absoluto que nuestros hijos sean como Stalin, ni como nadie, por esta razón.

Nosotros queremos que sean ellos mismos.

Lo que tienen en común estos ejemplos es obvio: EL COMPLETO DESPRECIO PARA LA NATURALEZA DEL PROPIO NIÑO.


Salud, normalidad, aptitud son definicio­nes según los intereses que están fuera de la esfera de desarrollo de los niños. El niño está supeditado al estado, como a la dictadura o la "cultura", al psicoanálisis o la Iglesia, o a algún punto de vista histórico, como p.e. la educación judía ortodoxa (circuncisión, etc.).

Aquí no es necesario alegar muchas pruebas para rebatir todas estas opi­niones públicas sobre la educación. Empieza con lo que un niño debería ser o representar y no lo es un recién nacido. Un recién nacido es, ante todo, una pieza de la naturaleza viva, un sistema orgonótico gobernado por ciertas leyes bioenergéticas. Nadie negará el hecho que la naturaleza es un rei­no infinitamente más amplio que la iglesia, o el estado, o una cultura en particular o en este caso, el fin o la idea que está fuera del funcionamien­to del recién nacido.


Si alguna vez se diera una base natural para el fun­cionamiento cooperativo internacional de la sociedad, entonces esa sería el principio vital que cada recién nacido trae consigo, ya sea en Leningrado, Tibet o Nueva York. La moderna investigación sociológica nos ha convencido, sin lugar a duda, de que la nueva generación solamente trae consigo la herencia bioenergética ‑eso y nada más‑ ni cultura, ni religión, ni ciudadanía, ni siquiera un amor innato absoluto hacia sus propias madres.

Ahora, en vez de adoptar las condiciones de la vida social al principio vital de los recién nacidos, en vez de desarrollar todos los ideales cultu­rales hacia la preservación y la seguridad del principio vital innato del niño, el niño es adaptado a cierta iglesia, estado o cultura.


Donde el princi­pio natural tiende a unir la humanidad en los profundos recursos del princi­pio vital, los principios culturales, religiosos, estatales y otros tienden a quebrantar y a dividir esta unidad básica de la existencia humana e internacional. Esto debería ser entendido fácilmente en USA, donde la mezcla de principios nacionales, culturales y religiosos es una característica específica de la nación. Será más difícil entender eso en los países, donde, a lo largo, las restricciones, debidas al idioma o a la historia, tienden a separar la nación del mundo.

El principio de lo vivo no es solamente mucho más amplio y profundo que cualquier otro principio de educación, sino que dirige claramente nuestras opiniones hacia el fin central de higiene mental preventiva de una manera to­talmente natural. Es necesario explicar esta declaración, ya que puede sor­prender a más de un lector, aunque es simple y habla por si misma.

La conclusión completamente válida, que puede ser derivada de nuestro co­nocimiento caracterológico es la siguiente: si el rígido acorazamiento del animal humano es el principio básico común de su miseria emocional, si es este acorazamiento que le pone, como especie biológicamente única, fuera del límite del funcionamiento natural, entonces se obtiene la siguiente conclusión lógica:

LA PREVENCIÓN DE ACORAZAMIENTO RÍGIDO ES EL FIN CENTRAL DE LA HIGIENE MENTAL PREVENTIVA.
La facilidad con la cual el ser humano no acorazado es capaz de manejar sus dificultades vitales es otra prueba de lo correcto de esta conclusión. El principio biológico que es tan predominante comparado con cualquier otro punto de vista, no parece ser negado por el razonamiento, por la religión verdadera (separada del negocio eclesiástico) y está apoyado por cada importante evento de la historia del hombre.

Pero este principio ha sido reemplazado, a través de milenios, por otros principios más estrechos, que dejan la naturaleza innata del propio niño totalmente fuera del cuadro. Esto debe tener alguna razón importante.

No aparecería nunca la necesidad de prevención de acorazamiento si nues­tros hijos crecieran como manda la naturaleza o "Dios". Ha sido probado, sin lugar a dudas, que los organismos que funcionan según la ley de la naturale­za están libres de biopatías. La historia de la raza humana está llena de de­claraciones de grandes exploradores y sabios, que confirman este simple he­cho. Sin embargo, nadie sabía, antes del descubrimiento de la energía orgonótica en el organismo, cómo era exactamente "la ley de la naturaleza".


Los niños nacen en todas partes, como otros animales, sin acorazamiento. Esto constituye la base más firme de la higiene mental, una base mucho mejor que cualquier intento de desarmar más tarde o prevenir este acorazamiento. Aho­ra, este principio natural es cambiado por otros puntos de vista, que le as­fixian y le hacen inefectivo. Tenemos que plantearnos la pregunta de cómo una actitud tan obviamente insana puede tener lugar.

Hay varias razones para esta locura general:

  1. El principio bioenergético natural en el recién nacido es reprimido sistemáticamente y destruido por el padre y educador acorazado: son manteni­dos en su ignorancia por las poderosas instituciones sociales que hacen florecer el acorazamiento del animal humano.
     

  2. Un simple, pero tenaz malentendido de la naturaleza gobierna toda la educación y filosofía cultural. Existe la idea de que la naturaleza y la cultura son incompatibles. Los psicoanalistas han fracasado en cuanto a distinguir entre impulsos primarios naturales e impulsos secundarios perversos: les han dejado juntos dentro del mismo puchero, para decirlo así, de acuerdo con la ideología "cultural general", y están matando continuamente la na­turaleza en el recién nacido, mientras intentan destruir el "pequeño y bru­tal animal".

    Son completamente ignorantes del hecho de que es exactamente es­ta destrucción la que crea el carácter secundario cruel y perverso, el así lla­mado "carácter humano", y que estas creaciones artificiales y culturales, ha­cen, a su vez, necesarias las brutales leyes de un moralismo compulsivo.
     

  3. Hasta ahora la mayoría de la raza humana se distingue del resto del reino animal por su rigidez y acorazamiento: desde que, además, el gran an­helo de redención como una clara expresión para el reestablecimiento del es­tado natural y no acorazado de las cosas ("paraíso"), desde que, finalmente, el animal acorazado, el hombre, es totalmente incapaz de alcanzar su meta, ardientemente deseada, a saber, libertad para su organismo: libre de tesura, rigidez, pesadez, inmovilidad y el resto de la camisa de fuerza biofísica: debe odiarlo por necesidad, y cuanto más lo debe odia, menos capaz es de alcanzar­lo.

    Este es el quid de la cuestión, que nosotros llamamos la "plaga emocio­nal". Por eso la supresión de la naturaleza en el niño no se hace meramente para adaptarlo a algún estado, iglesia o cultura, eso es una función secun­daria. Primero está el terror, que deja al ser humano atónito, cuando se en­frenta con cualquier tipo de expresión viva y que es responsable del acora­zamiento sistemático de las generaciones recién nacidas.

    ES EL ODIO BRUTAL, BASADO SOBRE EL TERROR, EL QUE ORIGINA EL ACORAZAMIENTO EN LOS RECIÉN NACIDOS.
Visto desde el ventajoso ángulo biofísico, la adaptación a la cultura, al estado o a la iglesia son meramente resultados, aunque de EVASIÓN y son me­dios altamente elogiados y poderosos del único tipo de funcionamiento que po­día y resolvería, más o menos tarde, la miseria del hombre de una manera sim­ple.

Las instituciones de la sociedad requieren la supresión de la naturaleza en el niño y su adaptación a ideales que son, para empezar, ajenos a su naturaleza, son funciones carentes de significado y meramente secundarias, visto desde el extenso y profundo ángulo de lo vivo. Las instituciones y las ideologías están al alcance del poder del hombre.

Puede cambiarlas solamente deseándolo. La base biofísica está fuera de su alcance. Lo sabe cuando dice que "Dios" está fuera de su alcance. La idea que Dios no puede ser reconoci­do o alcanzado es una clara expresión de la incapacidad de alcanzar el núcleo biológico de la existencia en su totalidad. Se ha enredado en un laberinto de palabras que le alejan de la verdad, en ideas que no tienen sentido, en hechos crueles que aborrece pero comete, como si estuviera forzado a actuar así por un destino perverso ("el diablo").

Parece que se han aclarado muchas cosas en las últimas décadas de estudio del "carácter humano". Ahora sabemos, de una manera muy práctica, que la crueldad del hombre está sobre todo en contra de lo que más desea.


Con cada in­tento para alcanzar su meta sagrada, anhelada profundamente, encuentra nada más que su propia rigidez. En los repetidos y desesperados intentos de romper su rigidez, cada impulso de amor es convertido en odio. El hombre no quiere odiar: está forzado a odiar por su acorazamiento. Ahora está más cla­ro, en un sentido amplio, el porqué cuando más habla de "paz", más seguro obtiene guerra.

También está claro porqué el hombre mata la naturaleza en cada recién nacido, y con ello, la única esperanza de solucionar sus problemas más impor­tantes. Mata con una consistencia y una maquinaria intrincada de ideas e in­stituciones, evasiones y creencias equivocadas: si estos esfuerzos fueran em­pleados de una manera adecuada, podrían mover montañas.

Hemos descrito ampliamente en otras publicaciones lo que aquí hemos inten­tado esbozar en unas cuantas páginas. No obstante, no hemos intentado nun­ca hasta ahora esbozar el carácter de, lo que podemos llamar, un "niño sano", como visto sólo desde el punto de vista biofísico, y de ningún otro.

Tuvimos, durante los últimos años, la oportunidad de observar el creci­miento sin ninguna consideración debida a cultura, iglesia o estado. Aquí es esencial resumir brevemente lo que hemos aprendido. No pretendemos dar una descripción completa de esta nueva y extraordinaria experiencia. Estos niños fueron los mejores maestros que habíamos tenido hasta ahora.


Nos enseñaron más sobre biología y autorregulación de lo que habíamos podido esperar aprender du­rante 30 años de trabajo como psiquiatras y médicos. Fue, en su total, como mirar hacia la "tierra prometida".

También fue una lección de lo que hace la "plaga emocional" del hombre a sí mismo.

El recién nacido, mientras no haya sufrido ya daño en el útero, trae consigo toda la riqueza de plasticidad natural y desarrollo productivo. El re­cién nacido no es, como muchos creen erróneamente, un saco vacío o una máqui­na química en la cual todos y cualquiera puede tirar sus ideas particulares sobre lo que debería ser un ser humano. Trae consigo un sistema energético adaptable, enormemente productivo, que, de sus propios recursos, establecerá contacto con su entorno y empezará a modelarlo según sus necesidades.


La ta­rea básica y principalísima de toda educación, que esté dirigida por el in­terés del niño y no por el interés de programas de partidos, provechos pro­pios, intereses eclesiásticos, etc., es remover cada obstáculo en el camino de esta productividad y plasticidad naturales de la energía biológica. Estos niños tendrán que elegir sus propios modos de ser y determinarán sus propios destinos.

Tenemos que aprender de ellos, en vez de imponerles nuestras pro­pias ideas retorcidas y prácticas maliciosas, que ya, con cada nueva genera­ción, han demostrado ser tanto dañinas como ridículas.

Es aquí, por primera vez, que se ha encontrado una base positiva y amplia.

DEJE QUE LOS NIÑOS MISMOS DECIDAN SU PROPIO FUTURO. Nuestra tarea es hacerles capaces para decidir ellos mismos y no destruir sus poderes naturales para actuar así.

De esto concluimos: uno de los primeros requisitos más importantes será que todos los participantes deben ser examinados en cuanto a su propia moti­lidad bioenergética y su disposición a quedar en segundo término y a dejar actuar, de una vez, a la naturaleza.


Es fácil para la humanidad decir: "Vuel­ta a la naturaleza". Es difícil parar a la humanidad interfiriendo la natu­raleza.

Para el médico o educador que ha tratado con la miseria biopática del hom­bre durante décadas, era evidente que en cualquier momento, de una forma u otra, nuestro proyecto se encontraría con la misma e intensa ansiedad y odio brutal que es tan bien conocido, tanto de las prácticas individuales, como en las matanzas en masa de los lunáticos hitlerianos.


No obstante, para a­quellos reunidos en aquella habitación de Forest Hill, debe haber sonado un tanto peculiar y hasta extraño, cuando se indicó netamente que deberían con­tar con terroríficos obstáculos en su propio medio, que ninguna estructura caracterial humana, que haya sido moldeada durante los últimos miles de a­ños, estaría libre o podría liberarse por completo de este odio hacia la vi­da.

No deberíamos tener ilusiones: este odio, profundamente estructuralizado, no importa lo bien tapado que esté por amor e interés en el niño, se mostra­ría inevitablemente y intentaría matar la empresa. Sólo el desarrollo poste­rior podrá probar si esta anticipación es correcta o no.

Se decidió no dar publicidad al nuevo experimento, sino esperar paciente­mente hasta que se hubiera aprendido lo bastante sobre las reacciones del Cen­tro de Investigación de los descubrimientos venideros. Antes de que alguien pudiera esperar hacer algo realmente significativo en público, debería apren­der a reconocer el odio hacia la vida en sus modos ocultos y desviados y encontrar los medios adecuados para manejar este odio.

Con estos esbozos preparatorios del terreno, la asamblea procedió a dis­cutir los asuntos de organización. El primer paso, durante los siguientes tres meses, debería ser la demostración del acorazamiento en niños con biopatías y las primeros señales de acorazamiento en niños razonablemente sanos.
 


Juventud Alien-ada


por Dylan Otto Krider
Houston Press
A primera vista se ven como niños corrientes de primer grado, garabateando febrilmente en la pizarra, pero hay algo que impacta en el azul profundo de los ojos del muchacho, que sugiere una madurez más allá de sus años. Jake está en clases avanzadas y ya leyendo a un nivel de tercer grado.

Jan es callado, pero tiene una presencia que inmediatamente llama la atención. Su predilección va hacia el arte, aunque por el momento ella está escogiendo escribir ecuaciones matemáticas en el pizarrón, borrándolos en cuanto ha completado cada uno de sus cómputos.

La madre de Jake es una maestra en esta escuela del área de Baytown, y se preocupa que el pueda ser condenado al ostracismo por sus observadores, si la alguna vez se llega a saber algo acerca de sus dones especiales.

"Él cuestiona todo porque quiere saber", dice ella mientras su hijo dibuja un cuadro de un árbol de chupete.
"Las preguntas que él hace no son ni siquiera apropiadas a su edad".
Estos niños tienden a saber cosas sin que se las hayas dicho o haber sido enseñados enseñarse en la vida o dijeron. El compañero de Jake, Jan,
“puede usar muy bien una inclinación compuesta," dice la abuela de la muchacha, Jill Spence. “Ella puede disparar un arma BB; puede ir a pescar".
Todo le viene muy natural a ella, dice Spence. Ella no puede explicarlo.

Se les dan muchos nombres, como Niños Estelares, Índigos o Niños Cristalinos. Como se les llame, los creyentes dicen que este grupo de prodigiosos empezó apareciendo hace aproximadamente 30 años y pueden ser ahora tantos como el 90 por ciento de la población bajo diez años. Ellos también exhiben extraños efectos secundarios, como una resistencia más alta a los contaminantes y también una gran sensibilidad para el azúcar y aditivos de comida.


Éstos son bebés nacidos con un conocimiento inherente de arte, idioma y espiritualidad, poseyendo una riqueza impresionante de sabiduría. Algunos, incluso, llegan a tanto como para decir que estos niños no son solo candidatos principales para el programa de dones y talentos, sino que son el próximo paso en la evolución humana.

Los padres y aquéllos que estudian a estos niños han estado preguntándose, ¿por qué aquí? ¿Por qué ahora? Las teorías sobre sus orígenes van desde espíritus que entran de otros planos y dimensiones hasta escogidos enviados del cielo.


Algunos aun sugieren que los alienígenas han estado raptando y manipulando el ADN de estos niños y de sus padres para prepararnos para cuando ellos hagan su presencia pública. Una cosa en la que todos estos grupos están de acuerdo es que los niños están aquí, y están viniendo a enseñarnos una lección.
 



El término Niño Índigo fue acuñado hace 17 años por Nancy Ann Tappe, una parapsicóloga que desarrolló un sistema para clasificar las personalidades de personas según el color de sus auras, descrito en su libro de 1982, Entendiendo Su Vida A través de los Colores. Según ella, las auras han estado entrando y saliendo de la Tierra a lo largo de la historia.


Por ejemplo, los colores del aura, como el fucsia y el magenta desaparecieron hace 100 años del banco genético (aunque recientemente se asustó al encontrar a un fucsia viviendo en Palm Springs). Era razonable pensar que un nuevo color de vida estaba a punto de aparecer.

Tappe fue incapaz de encontrar el nuevo esquema colorido hasta que nació un bebé con un murmullo del corazón, en el hospital de niños en San Diego, quien ella reconoció como azul oscuro. El niño murió seis semanas después, pero más y más personalidades color índigo empezaron a aparecer en los '80s, y sus números, claramente estaban subiendo.


Pero fue el libro de 1999, Los Niños Indigo por Lee Carroll y Jan Tober que popularizó la idea de la próxima generación. Carroll era un economista que ejecutaba un negocio de audio técnica durante 30 años, hasta que una visita a un psíquico lo incitó a la Nueva Era en una crisis de edad media.


Él encontró la religión y comenzó viajando alrededor del mundo dando seminarios de autoayuda. Lo acompañaba Tober, un practicante de metafísicas y curación con las manos, así como un cantante de jazz que había realizado giras con Benny Goodman y Fred Astaire. El génesis del libro vino cuando ellos empezaron a notar cuentos similares de conducta extraña en niños, de maestros, consejeros y psicólogos que asistieron a sus seminarios.

Cuando ellos empezaron a ver dentro de estas ocurrencias, encontraron que los niños estuvieron naciendo, de hecho, con un "juego inusual de atributos psicológicos” y estaban desplegando "un patrón de conducta generalmente nunca antes documentado". Usando una colección de ensayos y entrevistas de los expertos en el campo - principalmente consejeros que trabajan en áreas de la Nueva Era, como la Terapia del Ángel y medicina alternativa - el libro se enfoca en criar a un Niño Índigo.

Algunos de los atributos principales que ellos describen son un sentido de "merecer estar aquí" y "saber quién son ellos”, dificultades con la autoridad, una aversión de actividades que no requieren pensamientos creativos, y un sentimiento de realeza (actuando de esa manera).
 



Las peculiaridades de Jake y Jan (sus familias pidieron no usar sus nombres reales) fueron claras desde una temprana edad. Como niño pequeño, Jan habló a veces usando su propio idioma. En lugar de "galleta," ella diría “gallati" y se negaría a llamar un sándwich otra cosa que no fuese "fónico". Más extraño todavía, ella no comenzó a hablar hasta que cumplió los tres años.


Para la parte de Jake, él tenía problemas comprendiendo el concepto que él no estaba a cargo.
"Se le tiene que ordenar”, dice su madre. "Él no piensa en que necesita pedir permiso". Spence notó una idiosincrasia similar en su nieta. "Hay que halagarla para que haga su tarea," cuenta ella.
Como prueba del talento excepcional de Jan, su abuela toma un ejemplo de su obra de arte, un dibujo en crayón de un arco iris, su familia y pájaros en forma de M volando en el cielo.
“La mayoría de sus cuadros son de arco iris," dice Spence, notando un tema que corre a lo largo de su trabajo.
Ella siente que eso debe tener algo que ver con la habilidad de Jan de ver auras. Ella también señala la planta que Jan dibujó con sandías, peras y otras frutas que creciendo de él.
"Dios le dijo que así era cómo iban a crecer las plantas ".
Jan no está muy de acuerdo. "Yo lo acabo de inventar," dice ella.

Como muchos Índigo, ella es muy tímida acerca de discutir sus habilidades. Una vez ella que ha dibujado durante unos minutos, Jan se siente lo suficientemente cómoda como para hablar. Ella admite que siente que ella es diferente "cuando Satanás intenta entrar en mi cabeza".

La mayor parte del tiempo, ella dice que Satanás intenta entrar por la noche. (Los índigo reciben a menudo sus visiones a través de los sueños.) Jan se encoge de hombros cuando se le pregunta qué clase de información recibe, y continúa dibujando. Ella dice que sabe que es un Índigo porque "mi madre me dijo".

Jake averiguó que era un Índigo cuando su madre leyó un libro sobre el tema. El psíquico de su madre, recientemente le dijo que incluso podría tener un grado más alto, algo llamado Niño Cristalino


"Yo pienso que ella me lo estaba diciendo para que pudiera entenderlo mejor," dice ella.
Lo que él necesita hacer en este mundo, dice, es aprender a ser humano.
"Una vez él pueda conquistar esto, entonces podrá enseñar y sanar, y ésa es la lucha".
La parte más dura sobre criar un Índigo, dice ella, es el no tener la oportunidad de ser padre. Ella empieza a contar una epifanía que tuvo cuando su hijo comprendió que algunos insectos que cogió tenían una madre y un padre.
"Tu dijiste eso”, objeta Jake. "Tu eres el que dijo que tenía una madre y un padre".
" Yo no estaba en su aula, " dice su madre.
"Tu me dijiste".
"Él siempre está hablando sobre Dios”, continúa la madre de Jake.

"Pero no son preguntas - él sabe".
Ella nunca lo había llevado a la iglesia. Es más, él recuerda sus vidas pasadas.
"Él siempre está hablando sobre su otra madre, sus otros padres y hermanos, y dirá cómo murieron”, dice la madre de Jake.
Justamente, el otro día, Jake dijo que no quiso herir sus sentimientos, pero que su otra madre era más bonita.

Jake corre hacia el baño de la escuela y cierra la puerta. "Yo no estoy burlándome de ti," le dice su madre, corriendo tras él. Si ella no habla sobre él, le explica a través de la puerta, usando su voz más consoladora, “no habrá otras personas que entiendan quién eres tu, y quién es Jan, y como es intentar y ayudar".


Después de unos pocos momentos, ella dice que Jake probablemente siente que ella ha traicionado su confianza, puesto que no quiere que otras personas sepan sobre sus dones.
"Su maestro no puede enseñarle. Su maestro de idiomas no puede enseñarle. Su terapeuta ocupacional no puede enseñarle".
Jackie Brahm, un "médico intuitivo" local quién aconseja a Índigos, dice no es raro que sus padres no tengan control sobre ellos. Porque ellos son tan avanzados, los niños sienten como si no tienen que obedecer. Según Brahm, esto es porqué muchos Índigo son mal diagnosticados con Déficit de Atención o Déficit de Hiperactividad.
"No saben cómo procesar toda la energía que corre a través de ellos, por lo que se sobrecargan y reaccionan bastante mal."
A través de su práctica, Brahm ha podido afinar sus habilidades para descubrir a estos niños especiales, y dice que ve un número creciente de ellos en lugares públicos. Ella encontró un Índigo de tres años recientemente, en un museo, criticando una de las pinturas en la pared.

Cuando la madre le preguntó que cómo ella podía saber, la niña le explicó que ella era una "maestra". Pero cuando la madre le preguntó que si le gustaría retomar la pintura y demostrar algunas de las habilidades que aprendió en una vida pasada, la niña puso sus manos en sus caderas, y dijo, "ya te dije, yo era maestra en eso, no necesito hacerlo de nuevo".

Similarmente, Jan se niega a hacer su tarea porque es aburrido. Ella, a menudo objeta, diciendo,

"Yo ya sé. Tu no tienes que decírmelo".

"Ellos no están de acuerdo con la manera con que la sociedad ejecuta las cosas," explica Brahm. "Ellos piensan que nosotros somos algo tontos, que hemos arruinado las cosas.”

Brahm dice que los problemas de conducta usualmente quedan con los padres. Brahm sugiere que para ayudar se incluya a los niños en los procesos de tomar decisiones, incluso permitirles determinar los castigos que deben recibir por las infracciones.

Kevin Krull, un profesor auxiliar adjunto que ejecuta investigación clínica en déficit cognoscitivos en el Hospital de Niños de Texas, ve un peligro potencial en diagnosticar mal a niños como Índigo. Los jovenzuelos con ADD (Déficit de atención) que no son tratados, dice, pueden experimentar declives en el cociente intelectual (IQ) y rendimiento académico, y tienen una proporción aumentada de uso de drogas.

Aunque Krull admite que ha habido un reciente aumento en los IQ de niños, hay varias explicaciones, como el mayor acceso a computadoras, la manera como se administran las pruebas, y buena nutrición y educación. En general, él no ha notado ninguna tendencia peculiar entre los niños más que una ligera curvatura en sus columnas vertebrales debido al uso aumentado de mochilas.

Krull está de acuerdo que, ensañarles que son capaces y especiales puede ser positivo, mientras que no se les enseñe que son mejores que los demás. Dándole a un niño demasiada deriva o muy poca guía puede causar problemas, porque lo último que se desarrolla en el cerebro es la habilidad del razonamiento abstracto y la habilidad de planificación, explica.


Algunas personas no desarrollan totalmente eso hasta la edad de 30 años, dice él.
“Los niños no tienen la habilidad de tener en cuenta todo el conocimiento de la vida.”
Ellos necesitan que los padres los guíen para eso.

Los problemas de conducta a veces se desarrollan en los niños como resultado de las expectativas poco realistas de sus padres. Krull ha visto a muchos padres quejarse que sus niños no están alcanzando su pleno potencial porque se aburren en la escuela.


Pero dice que esto es a menudo, porque los niños podrían decidir que no haciendo la tarea es mejor que hacer lo mejor que pueden y consiguiendo sólo notas mediocres. Ellos se vuelven, a menudo, mediocres, rebeldes o internalizan sus frustraciones hasta deprimirse.
"Cada niño es un dotado según sus padres," dice Krull. "Pero, lamentablemente, la mayoría es normal".


En la escuela de Baytown, Jake sale finalmente del baño y camina hacia la pizarra.
"Yo simplemente no voy a hablar con nadie", dice. " Mi mamá está mintiendo".
La razón por la que él está disgustado, dice, es que su madre rompió su promesa de no contar sus secretos.
¿"Recuerdas que le conté que tenía una novia"? dice él.
Ella le dijo a su mejor amiga, después de prometer que no lo haría.
"Como madre, él es mi más grande maestro", dice la madre de Jake. "Nosotros no lo estamos criando. Él nos está criando".
Si los Índigo más viejos son alguna indicación, el futuro de estos niños está muy en duda. La hija de Spence que era un Índigo tuvo a Jan a la edad de 15 años. Debido a los problemas de su hija con las drogas y el alcohol, Spence tomó la responsabilidad de criar a Jan cuando tenía solo seis semanas de edad.

El hijo de Brahm que es uno de los primeros Índigo, estaba a la cabeza de su clase hasta el noveno grado, cuando comenzó a sentir como si él no pudiera continuar funcionando en la sociedad normal. Él dejó de participar en la escuela y empezó a faltar a sus clases, volviéndose eventualmente, inclinado a las drogas y alcohol.
"Él tomó 100 dosis de ácido y abrió el universo entero," explica Brahm.
Ahora él es un mecánico automotriz con una esposa y dos niños Índigos. Aunque trabajar en automóviles no parece ser la carrera que traerá la raza humana al próximo estado de conciencia, Brahm cree ahora que el propósito principal de su hijo simplemente era traer a sus nietos, que son los maestros reales. Ella admite que su hijo y su nuera, fundamentalistas Cristianos, no están de acuerdo con que él sea un Índigo.

Jay Batten es la madre de un gerente de restaurante de 19 años de edad, quien tampoco admitirá ser un Índigo.

“Él es un jugador del fútbol," dice ella, sugiriendo que él podría temer que sea poco varonil admitir su verdadera naturaleza. "Los índigo también son muy susceptibles a tales presiones". "Más que nada, él piensa que yo soy extraña," dice ella.
Ella cree que su hija de 12 años será la maestra real.

Brahm dice que cuando los Índigo se vuelven adolescentes, pierden a menudo muchas de sus habilidades, cuando intentan conformarse. A menos que sean criados correctamente, mucho su conocimiento espiritual se pierde.
 



El principal santuario para los Índigo y sus familias es una tienda ecléctica en Galveston llamada el Planeta de Janet, que vende todo, desde libros y mobiliario, hasta gatos y cristales. Batten trabaja en la tienda, y ella y Brahm ofrecen clases de la Nueva Era allí. La propietaria, Janet Dee, ha sido conocida por tener una debilidad por los niños sin hogar, a quienes permite quedarse en la tienda.


Casi todos ellos, dice, son Índigo. Un joven Índigo, sin casa ni hogar, William Wolf, tiene mucha "mala energía," dice Dee, y a veces se le tiene que pedir que deje el Planeta. (Ella confirma que está refiriéndose a la tienda.)

Wolf le dijo una vez a Dee, que todos "los gatos y judíos" deben morirse.
"Yo tengo gatos, y mi mejor amigo es judío," dice Dee. Ella ha estado haciendo lo mejor para enseñar a Wolf un "camino más alegre.”

"Si aparece algo negativo en la Prensa de Houston, te buscaré personalmente y te golpearé hasta que defeques”, dice Wolf antes de caminar hacia la parte de atrás de la tienda.

"William es un poco intenso," dice Justin English, un joven de 19 años quién frecuenta la tienda.

"Justin es uno de nuestros Índigo," explica Dee.

¿"Que es un Índigo "? pregunta English, aunque parece que le gusta la idea.

Muchos Índigo sin casa ni hogar consumen drogas y roban, explica Dee, porque ellos simplemente no saben adaptarse a los modos extraños y raros de la sociedad. Brahm recuenta el tiempo que ella aconsejó a un pequeño muchacho Índigo que quiso dispararles a las personas porque pensó que nadie podría detenerlo. Brahm le explicó a él que sí, él podría dispararles a las personas, pero que iría a la cárcel.

"Ellos no ponen a niños pequeños en la cárcel," dijo el muchacho, pero Brahm le dijo que, "oh, sí, ellos van a la cárcel." Mientras ellos entiendan que hay una consecuencia para todo lo que hacen, explica Brahm, ellos se comportan. Sólo tengan el cuidado de expresarlo como una explicación, no una orden.

No todos los Índigo la pasan tan mal. Rachel Stegall tiene 26 años con licenciatura en biología marina, trabajando en un laboratorio en la Universidad de Texas en la Sección de medicina.


Con la ayuda de Brahm, ella descubrió que era uno de los primeros Índigo.
"Yo siempre sentí que era diferente," dice ella. "Siempre me sentía más cómoda en la naturaleza que con personas".
Ella siempre estuvo fascinada por cosas del pasado, particularmente las armas medievales, y anhelaba regresar a la edad media que porque quería "recordar algún lugar que era alegre".

También amaba coleccionar cristales, piedras y fósiles, y sin que nadie le dijera, instintivamente supo que si ponía las piedras sobre su gato mientras estaba ronroneando, esas vibraciones sanarían huesos. "Yo siempre supe que tenía conocimiento que no sabia," dice ella. "Estoy empezando a permitirle entrar y llenarme".

Descubriendo que era un Índigo hizo que todo pareciera encajar en su lugar. "Me hace creer más en mí," dice ella. El verano pasado, durante un viaje en barco a la Amazonia, decidió que su propósito era enseñar a las personas como proteger a las ballenas y al bosque tropical.

Si hay un mensaje que ella podría pasarle a otros Índigo, sería que "está bien ser quién eres y hacer lo que tu has venido a hacer. Que tu tienes un propósito".
 



Acerca de si una inteligencia alienígena está detrás de estos niños inusuales, todos los involucrados son mucho más modestos.

"Nadie realmente lo sabe," dice Batten. "Ésta es una pregunta muy interesante."

"Yo estoy suponiendo que quizá es alienígena”, dice la madre de Jake.


Brahm podría haber mencionado algo sobre su hijo que viene de las Pléyades. "Yo no sé. No entiendo nada de eso".

"No sé de donde vienen las almas. No lo recuerdo," dice Brahm, pero ella dirá que hay "seis lugares en mis genes que técnicamente no son humanos ". 


¿Habrá alguna oportunidad de echarle un vistazo a algo de ese trabajo de sangre? "No estoy permitiéndoles tomar muestras de sangre nuevamente. No me volveré un objeto de investigación. Trabajé en un hospital. Sé lo que ellos hacen".
¡La introducción al libro de Carroll y Tober Una Celebración Índigo publicada el año pasado, proclama incrédulamente que los lectores de su primer libro, "realmente concluyeron que estábamos promoviendo el hecho que estos nuevos niños en la Tierra eran los alienígenas espaciales”!


Un breve vistazo a través de su sitio Web de Niños Índigo, ciertamente muestra cómo las personas pudieron haber llegado a esa conclusión.

Hay un vínculo al sitio hermano,  www.kryon.com  que da una mejor idea de la clase de seminarios de auto-ayuda que Tober y Carroll están dirigiendo. El sitio contiene transcripciones de mensajes canalizados a través de Carroll de un ser superior llamado Kryon. Carroll está acreditado como uno de los nueve canales en el mundo que están trabajando "al servicio de Kryon".


Cada canalización comienza con el saludo "Éste es Kryon del Servicio Magnético," dirigido a sus seguidores quienes él se refiere a como trabajadores de luz. Los mensajes contienen instrucciones para comunicarse con el espíritu, sanando y alcanzando el siguiente" nivel". Carroll también es el autor de varios libros de Kryon, incluyendo No Piense Como un Humano (Don’t Think Like a Human).

Un competente y similar defensor de la idea de niños altamente evolucionados es Richard Boylan, asistente social jubilado e hipnoterapeuta que trabaja con quienes llama Niños Estelares. Él piensa que los defensores de los Índigo están notando el mismo fenómeno pero que lo han llevado demasiado lejos con el material de la Nueva Era.



Boylan, en cambio, cree que los padres están siendo abducidos por alienígenas y se les ha manipulado su ADN para crear una descendencia reforzada capaz de telekinesis y ESP. Él ha visto pruebas contundentes, pero como tan a menudo sucede en estos casos, estas han sido bloquedas en algún laboratorio gubernamental secreto. Él no sugiere hacer pruebas de ADN en ningún Niño Estelar, porque cualquier irregularidad es tan sutil que sólo pueden ser reconocidas por un experto. Y como a menudo pasa en estos casos, el experto murió de cáncer. (o fue eso realmente la causa de su muerte?)

Algunos creyentes han integrado las teorías competentes declarando que los Cristalinos, Índigo y Niños Estelares son todas diferentes fases de evolución.

Michael Shermer, editor de revista Skeptic magazine y autor de Por qué la Gente Cree Cosas Raras, dice que los alienígenas se han vuelto la más reciente religión popular, cumpliendo muchas de las mismas necesidades. Las personas se vuelven hacia ideas raras, dice él, porque quieren creer en algo que transciende lo ordinario, les da certeza en un mundo incierto, o les ayudan a tratar con su propia mortalidad.

    "Viene con tener una corteza grande," dice Shermer.

Nuestras inteligencias están diseñadas para encontrar patrones, y a veces conectamos puntos que no existen.

Una de las cosas que Spence ha recibido de su creencia en los Índigo podría ser un consuelo. Aunque ella siempre creyó en alguna forma de metafísica, lo que la incitó a buscar a Brahm para una lectura psíquica fue el suicidio de su hermano. Brahm le dio algún alivio, haciendo un "limpieza" de la casa, para que el espíritu de su hermano supiera que estaba bien seguir adelante.



Durante su primera reunión, Brahm informó a Spence que su hermano probablemente era un Índigo, que eso era el porque tenía tales problemas tratando con nuestro mundo. Después de escuchar más sobre la hija difícil de Spence, Brahm determinó que Spence y Jan probablemente eran también Índigo.



Brahm le dijo a Spence que su nieta habría querido ser criada solamente por ella desde el principio, pero tuvo que "pasar por Mamá" porque Spence ya no podía tener hijos.

Shermer dice que los psíquicos y sanadores pueden alimentar el deseo humano de reconciliarse con un ser amado que ha desencarnado, o puede confortar a alguien diciéndole que el criar a su nieta “debía ser así". De la misma manera, padres que creen que su niño es un Índigo podrían cumplir su deseo de tener niños especiales, dotados.



Estos grupos tienden a ser intencionalmente vagos acerca de lo específico, para que los potenciales convertidos puedan encontrar cualquier cosa que les pueda llenar un vacío emocional en sus vidas. Aunque estas ideas pueden proporcionar paz mental, Shermer no está de acuerdo con el argumento de que no son dañinos.

    ¿”Cual es el daño de consumir drogas para evitar la realidad"? pregunta él.

Al final, siempre es mejor creer en verdades dolorosas que en mentiras cómodas.

Así es que si estos niños no necesariamente son mejores en la escuela, no necesariamente realizan un mejor trabajo o viven una vida más feliz, ¿qué es lo que hay en ellos que los hace "avanzados"? ¿Cuál es la diferencia entre un Índigo y un niño que simplemente no quiere hacer la tarea o seguir direcciones?

    "Ellos parecen tener una luz en sus ojos," dice Dee.
    "Usted solo lo sabe, " Spence dice.

    "Yo veo cómo los niños se dan la vuelta y hacen lo que se les dicen, o aceptan el castigo”, dice la madre de Jake.

    "Yo estoy todo el día, mucho tiempo alrededor de otros niños. Ellos son tan normales. Siguen direcciones, ellos se conformarán, harán lo que la sociedad espera - ellos son niños. Ellos hacen, hablan y juegan. Ellos no cuestionan todo, no investigan todo". Ella no sabe cómo decirlo con palabras, "pero es muy fácil una vez que saben reconocerlo. "Tendrían que vivirlo para entenderlo de verdad”.



Jan todavía está dibujando árboles y soles en la pizarra, y borrándolos en cuanto están terminados. Le preguntan que es lo que le gusta más hacer en la escuela.

    “Jugar”, contesta Jan.

    “Diles lo que dijiste que extrañas del jardín de infantes”, dice la madre de Jake, queriendo demostrar los notables dones de su niño una última vez.

    

    A Jake no le gusta el primer grado, dice, mientras juega con un dinosaurio plástico. ¿Qué no le gusta de él?

    

    "Mm, mm, mm," él tartamudea. “Las tareas".

    "¿Qué es lo que te gustaba del jardín de infantes?” pregunta de nuevo su madre.

    "Mamá, yo era simplemente un niño pequeño”, replica.

Le gustaba todo el tiempo de juegos, dice ella, porque no era estructurado y le daba a la habilidad de aprender a su paso avanzado. Durante la hora de recreo, dice ella, él podía estudiar las cosas que quería, sin ser confinado a las mismas asignaciones repetitivas como los otros niños. Eso lo aburre, explica ella, porque él está hasta ahora más allá de eso.

    "Yo no me di cuenta que el primer grado iba a ser así”, dice Jake, mientras mira fijamente con remordimiento hacia abajo, a su Tiranosaurio. "No sabía que nadie consigue entender a los niños".

Ah, la sabiduría de niños. Los adultos siempre pueden aprender algo de ellos. Todo lo que tienen que hacer es escuchar.
 

 



 

jueves 12 de noviembre de 2009

Las Flores de Bach y los niños indigos
Los 38 remedios descubiertos por el Dr. Bach forman un sistema de curación completo dirigido fundamentalmente a establecer la paz mental y modificar nuestra actitud emocional.
Como cada individuo reacciona de modo diferente delante de una misma impresión, el remedio para un mismo estado emocional, variará según la persona que lo tome.image002
El Dr. Bach dio mucha importancia a los aspectos emocionales del individuo y fue tras el estudio de los mismos que llegó a la conclusión de que la raíz de la enfermedad estaba en la falta de armonía interior.
Evidentemente, hay que aliviar el dolor físico o las molestias, como por ejemplo, en la picadura de un insecto con un diagnóstico de protocolo, pero no debe ignorarse la actitud emocional, puesto que el estado de ánimo positivo es la clave para la recuperación.
Las Flores de Bach son un medio suave para restaurar la paz mental. Solo cuando se posee la paz interior se puede dar al Ser una oportunidad para combatir la raíz de las enfermedades utilizando los propios medios de curación del cuerpo.
Directamente con los niños índigo , hay flores que concuerdan mucho con algunas características de personalidad , pero cabe resaltar que no es solo lo que el niño expresa y nosotros observamos, si no buscar la raíz del problema, de donde se origina el desequilibrio, allí es donde voy yo como terapeuta con la terapia de Flores de Bach.
Existen Flores como:
Water Violet, que en el caso directo de un índigo, le brindará equilibrio con el tema de la soberbia, o de sentirse endiosado…esta flor dará el equilibrio de la humildad sin quitar sus capacidades innatas y así poder disfrutarlas y ayudar a la humanidad, siendo un maestro concentrado en entregar mas que en ser una estrella solitaria con deseos de brillar mas que el sol.
Chestnut Bud, flor que funciona para aprender de nuestros errores, esta flor es eficaz para la creación de conciencia sobre nuestro comportamiento y nos enseñará de forma sutil aprender sobre la acción y reacción o como algunos lo llaman, causa y efecto.
Chicory, para aquellos niños que no pueden aceptar que mamá o papá sean ellos mismos y requieran de su atención o de llamar la atención de una manera negativa.
En algunos casos la personalidad transitoria de chicory demuestra daño personal, como niños violentos consigo mismo.
Holly, para los niños celosos, esta flor brinda equilibrio en los celos y comprende el amor de una manera única.
Recue Remedy, combinado de flores para equilibrar rápida y eficazmente cualquier desmayo, accidente. Situación de estrés extrema.
Para terminar, diré que hay muchas otras flores, existe 38 flores para 38 tipos de emociones, por ende el tema es largo.
Por ultimo y para que esté claro el concepto de la terapias de Flores de Bach es que, las flores no solo serán para los niños que demuestran desequilibrio, si no también para los padres.
Es importante saber y reconocer que un índigo, es un maestro que viene a generar cambios, muchas veces no se espera encontrar un hogar como el que se encuentra, muchas veces en polaridad negativa, con mentiras y sentimientos negativos, todos requerimos ayuda, debemos de ser humildes para ver que no solo nuestros hijos la requieren, si no también nosotros.